Productores primarios bentónicos en el ecosistema costero antártico - consecuencias del cambio climático (PICT)

Foto por Liliana Quartino

Las algas bentónicas antárticas son importantes productores primarios, comprenden a los grupos de micro y macroalgas que viven asociadas al fondo del mar y cumplen un papel esencial en los ecosistemas marinos. En la Antártida, el microfitobentos se encuentra principalmente dominado por diatomeas (Zacher et al. 2007, Campana et al. 2009, Wulff et al. 2011) y tiene un rol importante en el proceso sucesional ya que son las primeras en colonizar el fondo rocoso (Zacher et al. 2007, Campana et al. 2017). Las macroalgas son fuente de alimentación para organismos asociados al bentos (Amsler et al. 2005) y representan un aporte significativo de materia orgánica particulada y disuelta a la trama trófica costera (Fischer y Wiencke, 1992). Además provén hábitat y refugio para numerosos organismos bentónicos y bento-pelágicos (Wiencke y Amsler 2014). En las últimas décadas se observó un marcado retroceso del glaciar que rodea caleta Potter, dejando al descubierto áreas rocosas sin hielo, potencialmente aptas para ser colonizadas por macroalgas. A partir del 2008 se iniciaron una serie de estudios a fin de describir y cuantificar el efecto de las perturbaciones asociadas al retroceso glaciario tales como el aumento en la carga de sedimento y la consiguiente disminución del grado de penetración de la luz sobre la comunidad de algas bentónicas de la caleta. Las primeras observaciones mostraron una notable presencia de algas en aquellos sitios donde antes no se encontraban presentes e inclusive fueron registradas creciendo en sitios altamente disturbados próximos al glaciar (Quartino et al. 2013).

En el ecosistema de caleta Potter las zonas costeras de fondos rocosos están mayormente colonizadas por las grandes algas pardas endémicas Desmarestia menziesii J.Agardh, D. anceps Montagne e Himantothallus grandifolius(A.Gepp & E.S.Gepp) Zinova. Estas macroalgas presentan los mayores valores de biomasa (Quartino y Boraso de Zaixso 2008), son endémicas de la Antártida e islas adyacentes y están adaptadas a las temperaturas frías extremas, por lo que podrían verse afectadas ante el inminente calentamiento global (Wiencke y Amsler 2012). Un calentamiento creciente, junto con variaciones en la disponibilidad de luz en zonas costeras, debido a la mayor carga de sedimento proveniente del agua de deshielo de los glaciares, podría llevar a consecuencias imprevistas para los productores primarios bentónicos (macroalgas) y su fauna asociada. Esto, a su vez, podría afectar el funcionamiento del ecosistema costero antártico, tal como ya lo han observado en el Ártico (Bartsch et al. 2016), en donde se han registrado variaciones en la biomasa de las comunidades 1macroalgales, en la fauna asociada y en los invertebrados bentónicos (por ej., aumento de organismos filtradores). De acuerdo a nuestros resultados iniciales se generan nuevos interrogantes acerca de la adaptación de las macroalgas antárticas y su funcionamiento dentro del ecosistema marino, en este contexto de cambio global.

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Leonardo A. Saravia
Professor/Researcher

Docente/Investigador de la @ungsoficial, Doctor en Biología de la UBA. Complex systems. Networks. Global Forest Fragmentation. Open science. R C++ & Python.

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